mayo 22, 2006

Votar izquierda es votar Patricia


Les coloco este texto escrito por Luis González de Alba que me parece que retrata muy bien la ruta que estamos siguiendo con la campaña de Patricia.

Periódico Milenio
Lunes 8 de mayo

Por: Luis González de Alba

Candidatos de izquierda para la elección presidencial hay uno y uno solo, y es candidata: Patricia Mercado. No hay dos ni tres candidatos de izquierda. Hay una. La izquierda comienza haciendo talacha en lo que el gran Pepe Revueltas llamaba “la soledad de perro”.


Candidatos de izquierda para la elección presidencial hay uno y uno solo, y es candidata: Patricia Mercado. No hay dos ni tres candidatos de izquierda. Hay una. La izquierda comienza haciendo talacha en lo que el gran Pepe Revueltas llamaba “la soledad de perro”. De ahí que resulte profundamente irritante, para quienes cruzamos ese desierto, escuchar voces que advierten cómo el PRD podría perder su oportunidad “histórica” de “llevar la izquierda a la Presidencia”. No hay tal oportunidad porque, aun si ganara, eso no sería un gobierno de izquierda.

Una de las más viejas consignas de la izquierda está perfectamente definida en la pinta de unos jóvenes estudiantes de la Universidad de Guadalajara en apoyo a los migrantes mexicanos que huyen del sistema económico y laboral diseñado por el PRI y no tocado por Fox: “No a las fronteras.” Es el viejo sueño comunista de un mundo sin himnos nacionales ni banderas ni ejércitos.

Ese sueño no se está construyendo en la América Latina de los gorilas golpistas que llegan al poder con votos y gobiernan como golpistas. No. Ese sueño se ha hecho realidad, ya, hoy, en la Unión Europea: los griegos y polacos viajan a Londres y París, los españoles van a Roma y Estocolmo sin pasar aduanas. No hay fronteras. Pueden ir como turistas o quedarse a vivir, buscar un empleo. Sólo resulta inexplicable un hecho: los mismos jóvenes que demandan “no a las fronteras” para los migrantes, marchan por las calles contra toda reunión que intenta eso: derrumbar las fronteras levantadas contra el libre comercio. Al parecer no ven contradicción alguna.

Y ese mundo europeo sin fronteras comenzó como un sencillo tratado de libre comercio: la Comunidad Económica Europea. Libertad de comercio, libre paso de mercancías, que en 25 años se transformó en la Unión Europea, bajo una constitución, con ayuda solidaria a las regiones pobres para evitar que su población emigre a los países ricos, y llegar así a la presente libertad de tránsito para las personas. Hubo inversión en Portugal, España y Grecia antes de abatir las fronteras. Y, aun con inversión, hubo países que la aprovecharon mejor que otros: la inversión en Grecia fue, proporcionalmente, mayor que en España; pero los griegos no la supieron aprovechar con la eficacia de los españoles: ese llamado “carácter nacional”, existe.

Ese mundo sin fronteras que exigen los jóvenes, y con el que soñamos muchos, es el mundo del socialismo según Felipe González, que hizo de España un país de Primer Mundo, y de Ricardo Lagos, el presidente chileno que dio cátedra sobre la manera de reformar un país y lanzarlo al crecimiento económico, ahora continuado por otra socialista de esa misma veta inteligente e informada, Michelle Bachelet.

Son las dos figuras mencionadas por Patricia Mercado para explicarnos, brevemente, a los electores, cuáles serían las medidas principales de gobierno de su partido, Alternativa, y por qué es la alternativa de izquierda ella, y nada más ella. Propone realizar reformas impostergables por otro sexenio más, y sólo ella plantea temas controversiales. Salta a la vista en estos días la urgencia de reformar el viejo sindicalismo para ponerlo en manos de los trabajadores, hoy día sujetos inermes del aparato sindical y no actores.

No podemos los mexicanos seguir cargando el fardo del sindicalismo corporativo creado por el PRI para sostenerse en el poder. Libertad sindical, piden los manifestantes de estos días, aunque lo hagan a nombre de quien es la negación misma de esa demanda. Por supuesto, los trabajadores deben tener libertad sindical. Pero significa el fin de los imperios charros, porque conlleva: a) libertad para formar dos, tres, muchos sindicatos en una empresa, tantos como los obreros decidan; b) fin de la pertenencia obligatoria a un sindicato, lo que en la práctica elimina la columna vertebral del charrismo: la cláusula de exclusión. Por esta cláusula, el obrero expulsado del sindicato debe ser despedido por la empresa. Así se han deshecho los líderes charros de toda oposición. Es la fuerza de tipos como Napoleón El Peque, líder “minero” que jamás en su vida fue minero, y heredó de su papi el imperio.

Patricia Mercado tiene propuestas, y magníficas, sobre éste y otros temas, en la sexualidad y la ética, que son banderas de la izquierda.

1 comentario:

don poncho dijo...

Patricia representa una nueva forma de hacer politica y Alternativa es el partido del futuro